De un presidencialismo HEGEMONICO a uno COLEGIADO

De un presidencialismo hegemónico a uno colegiado. ¿El signo de esta época?

por Eduardo Osz

 

A la luz de los recientes nombramientos de gabinete del Presidente electo de la República Argentina  Ing.  Mauricio Macri, rápidamente se puede inferir que el tan mencionado cambio va más allá de nombres, tipografías, colores o modelos de hacer campaña, pareciera ser que, a partir de ahora, nuestros ojos dejarán de posarse insistentemente en una sola persona como lo fue durante los últimos tramos de la presidencia de la Dra. Cristina Fernández de Kirchner y sus predecesores para ir en busca de distintos rostros quienes serán los responsables de dar respuestas frente a los reclamos de la sociedad.

Este giro es de carácter Copernicano, habida cuenta que la sociedad argentina se reconoce como excesivamente individualista, casi hasta el extremo de poner en riesgo su propia supervivencia, y que por ende, por primera vez en mucho tiempo el ejemplo “viene de arriba hacia abajo” reclamo histórico de la sociedad para los más diversos temas. Dicha situación permite inferir que la modalidad colegiada podría comenzar a verse replicada en los más diversos ámbitos de la sociedad, es así que conceptos como Equipo, Comunicación, Negociación, Acuerdo, Sinergia y Gestión dejan el ámbito académico teórico para pasar a instalarse en el centro del diario vivir de millones de personas, tiniendo la realidad, las relaciones y vida de la sociedad en su conjunto.

Eso sí, si bien el cambio parece comenzar a sentirse por doquier, por el momento, no podremos escapar fácilmente de nuestra concepción occidental y argenlatina, por lo cual seguramente estaremos atentos a ver “resultados concretos” para validar dicho cambio.

Independientemente de ello y si bien a primera vista pareciera ser éste el gran desafío del nuevo modo de vida que inauguramos, podríamos decir, también,  sin temor a equivocarnos que hemos dado un salto cualitativo enorme al pasar de la hegemonía, con los innumerables riesgos que esta conlleva, al dejar en manos de un solo ser humano con toda su volatilidad las más diversas decisiones, a una diversificación del riesgo en donde, las decisiones se logran en equipo, y para lo cual sin dudas deberemos ir ajustando nuestras capacidades a fin de estar a la altura de los nuevos tiempos.

¿Será este el signo de este “Cambio de Epoca”? Sin dudas lo iremos viendo y viviendo e iremos aprendiendo en el camino.

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