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El Espíritu Emprendedor… ¡Dentro de la empresa!

El hecho de emprender, es decir, de recorrer un camino hacia la concreción de un sueño de carácter material o co­mercial, es una situación definitivamente personal e indivi­dual, la cual ha sido objeto de estudio e inspiración a lo largo de las últimas décadas en reiteradas oportunidades. Por lo general dicha predisposición a los negocios se ha denomi­nado “espíritu emprendedor” y se ha reflejado fundamental­mente en fantásticas historia de legendarios visionarios que iniciaron imperios con no más capital que un sueño y una férrea actitud hacia la superación de obstáculos.

Hoy en día el espíritu emprendedor puede verse reflejado de diversas formas. La más difundida está representada por el modelo en donde una persona agotada de la situación la­boral que le propone un trabajo en relación de dependencia, decide, recorrer su propio camino, para lo cual se embarca en la azarosa empresa de crear…su propia empresa.

Valioso enfoque el antedicho, pues gracias a él cientos de miles de empresas nacen día tras día en el mundo, y a través de ellas las economías de los diversos países se ven robustecidas y nutridas de novedosas propuestas que modifican positivamente el entorno y por ende la sociedad toda. Ahora, ciertamente es necesario decir también, que miles de dichos emprendimientos sufren la poderosa de­cepción de no poder prosperar más allá del envión inicial y por ende se ven forzados a cerrar sus puertas, resignando la posibilidad de ver concretado dicho sueño, dejándole al emprendedor un desagradable sabor amargo por la frustra­da experiencia.

Lejos del espíritu de estas palabras está el hecho de enu­merar las causas que pueden llevar al fracaso a un empren­dimiento, más bien, quisiera enfocarme en otra forma en la que se puede ver reflejado dicho espíritu empresarial, la cual como todas las situaciones de la vida tiene ventajas y desventajas, pero que al menos debería ser considerado por cualquier empleado con ansias de emprender, debido a que, como veremos de aquí en adelante, dicha forma posee más ventajas que riesgos. Me estoy refiriendo concretamente a la posibilidad de desarrollar acciones dentro de su empleo actual y sin necesidad de crear su propia empresa, que le permitan al empleado calmar sus ansias emprendedoras a través de una revolución más o menos radical de su accio­nar y de su diaria rutina. Crear nuevas formas o productos o simplemente desarrollar nuevas maneras de hacer las cosas en un ambiente controlado parece ser una forma sumamen­te atractiva de contar, como decíamos antes, con lo mejor de dos mundos que hasta ahora se presentaban como incom­patibles, por un lado la adrenalina de la creación y por otro la tranquilidad de la seguridad laboral.

Lo que antes parecía imposible hoy es una realidad, y el concepto del “emprendedor corporativo” ha llegado para quedarse entre nosotros.

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Hacia la cultura del Talento

Hace años que los especialistas en RRHH se enfocan en la formulación y gestión de los procesos de selección y contratación, formación, compensación, y la gestión del rendimiento. Siempre basándose en la idea de que los recursos humanos deben hacer valer su influencia en la estrategia organizacional -concepto empleabilidad-.

Ahora que la aceleración en los cambios tecnológicos, macro y micro económicos, tanto internacionales como fundamentalmente locales añaden presión extra a las empresas, éstas se ven obligadas a ver al talento como una prioridad absoluta, por lo cual los altos ejecutivos deberían invertir cantidades significativas de tiempo en la creación de estrategias para atraer, motivar y retener el talento.

Esta estrategia tendrá éxito cuando se nutra de talentos en todos los niveles, desarrollando una serie de propuestas de valor para atraer y conservar las diferentes clases de trabajadores, aumentando el rol de los recursos humanos y sus capacidades, dentro de la estrategia organizacional.

En oposición al concepto de retención de talentos mas difundido en la actualidad, el cual refuerza la idea de retener “a los mejores” o a los individuos “estrella”, las empresas deberían atender las necesidades de talento en todos los niveles de la organización ya que la experiencia sugiere que un enfoque exclusivamente centrado en los mejores jugadores puede dañar la moral del resto de la organización y, como resultado, el rendimiento general.

El desafío mayor consiste, entonces, en crear la “cultura del talento”, inculcando un profundo compromiso en toda la organización, comenzando por los niveles superiores y extendiéndola como cascada a través de las diversas filas adaptándola a las diversas realidades.

Los profesionales en RRHH deberemos entonces adecuar y mejorar nuestra capacidad para traducir las necesidades de la empresa en estrategias de talento, para lo cual las áreas de RRHH deben adquirir conocimientos mas profundos del core business del negocio, comprometiéndose a convivir con los áreas comerciales y operativas como parte de su proceso de formación individual lo cual estimo que le brindará la oportunidad de ganar la confianza de los directores de cada área frente a sus diversas propuestas.

Por otro lado, el resto de la organización deberá comprender que la cultura del talento no debe considerarse como una política implementada unilateralmente por RRHH, sino que es la herramienta que la organización en su conjunto tiene para adaptarse a los nuevos tiempos y que sólo funcionará si todos y cada uno SIN EXCEPCIÓN comprende su rol y lo lleva adelante con responsabilidad individual.

En resumen, la noción de talento incluye a toda la organización sin diferenciación alguna y solo con la activa participación de todos los sectores involucrados se garantizará su éxito y sustentabilidad en el tiempo, de lo contrario no pasará de ser simplemente una moda pasajera, lo cual será lo peor que le puede pasar… a toda la organización en su conjunto.

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Las 7 reglas de oro para el manejo de quejas

Los clientes difíciles suelen ser un gran desafío y a la vez una gran oportunidad para las personas que quieren hacer carrera en el “arte de atender clientes” y por cierto para aquellos que entienden que la empresa en donde trabajan la atención a clientes es la base del éxito y por ende la rentabilidad, aquí las reglas:

1 Escucha activa sin interrumpir

La no interrupción es clave a efectos de lograr que el cliente se “descargue” de todo lo que tiene decir, es que cada que además de que al no interrumpirlo el cliente comienza a bajar las energías de la queja y a los breves minutos el mismo sin intervención alguna de su parte logrará que el cliente se calme; un elemento no menos importante es que cada qvez Ud. Interrumpa a un cliente enojado , éste comenzará contarle toda la historia de nuevo haciendo mucho más largo el proceso de atención y por ende demorando la posible solución y haciendo su día cada vez peor; y por último y no por eso menos importante es que si Ud escucha activamente lo que dice su cliente es la queja encontrará rápidamente las claves de la solución al problema o al menos encontrará la pregunta adecuada para desmantelar dicha queja, pudiendo cerrar el caso de manera rápida, efectiva y expeditiva.

2 Repreguntar y esclarecer

Los clientes por lo general suelen mezclar, producto de las emociones que lo dominan en el momento, los contenidos de su queja, y por ende apoyan la misma en puntos que son ciertos y en otros que, cuanto menos, son discutibles y materia de análisis; esto es la gran arma con la que cuenta una persona que quiere atender reclamos o quejas para poder “poner en jaque” al cliente enojado, colocándolo a Ud en un posición claramente ventajosa.

3 Agradecer y explicar

El agradecer al cliente la posibilidad de que su queja mejora el servicio que su empresa brinda, lo posiciona  a Ud. y a la empresa que Ud. representa en un situación de corporación preocupada por la atención al cliente, en lugar de una posición que por lo general se observa en los representantes de atención al cliente en donde éste percibe que el empleado lo único que hace es defender “los intereses de la empresa”

4 Pedir disculpas

La palabra disculpas calma a cualquier clientes enojado, ahora la palabra PERDON calma a la más embravecida de las fieras; claro para poder usarla hay que dejar de lado EGO que tanto daño nos hace a la hora de ser estratégico a la hora de manera quejas, reclamos y clientes enfurecidos. Pruebe utilizar la palabra PERDON y verá como un tigre hambriento se vuelve un gatito manso a su pies.

5 Aceptar la queja enfáticamente

El cliente tiene que “sentir” que a Ud. realmente le impacta la queja o la situación que él está planteando, esta percepción se logra relativamente de manera simple informándole que a la persona que “en el caso de que a Ud. le pasara la misma situación que el manifiesta Ud. se sentiría lo mismo que está sintiendo él”, esto definitivamente le permite al cliente sentir que está hablando con un persona y no con una máquina, algo muy requerido por los clientes enojados(y los no tanto) hoy en día

6 Ofrezca alternativas

Nada enoja más un cliente enojado que la “solución” a su problema le sea impuesta. En oposición a esto un cliente enoja valorará (aunque jamás se lo exprese verbalmente) el hecho de sentir que EL es parte de la solución y que tiene más de una opción para elegir, aunque claro está, estará en la habilidad de representante  de atención cliente presentarle las opciones de manera que direccione la elección de dicha alternativa

7 Verifique la satisfacción del cliente

Asegurarse de que el cliente ha quedado satisfecho con la “elección” realizada es la mejor manera de prevenir futuras quejas o situaciones conflictivas derivadas de la anterior, y dotará al representante de atención de las armas necesarias para contrarrestar argumentos que pudieren venir en el futuro.

 

 

 

7 reglas de oro manejo de quejas

La lección de Ford para su empresa

Empresas como Ford descubrieron hace tiempo que para seguir vivas necesitan reinventarse permanentemente. Para ello es estrictamente necesaria la innovación. La pregunta es… ¿Cómo innovar?

Muchas empresas arman comités especiales, contratan gurúes, outdoor full days, etc. Las que ya pasaron por eso, descubrieron el gran secreto de la innovación:

Las claves de la innovación están en sus propios empleados.

Prueba de esto, y la gran lección, que nos brinda Ford es que durante el 2016 ha logrado 3,200 patentes, este dato en sí no sería extremadamente relevante de no ser, que el resultado obtenido, proviene del aporte de más de 5.500 empleados de la propia compañía que participaron de distintas maneras y a través de distintos programas. Cuanto más interesante es la lección, cuando vemos que de los 5.500 empleados que participaron y desarrollaron soluciones innovadoras 2,200 lo hacían por primera vez.

¿Qué nos enseña Ford? Que para desarrollar un sistema de innovación serio, concreto y sustentable se deben crear las condiciones necesarias para que los empleados imaginen, inventen y luego puedan desarrollar las ideas; debe estar premiado el que propone y se equivoca por sobre el que no propone, ponderar al que arriesga en lugar del que va a lo seguro, valorar al que aporta en lugar del que sólo va “a hacer su trabajo”.

En pocas palabras la empresa que mayor rédito saque a estos tiempos felizmente convulsionados será aquella que DESARROLLE EL ESPIRITU EMPRENDEDOR DENTRO DE LA EMPRESA en lugar de expulsarlos para que vayan detrás de sus sueños.

Cuáles son los beneficios para la empresa, podrá preguntarse usted. Beneficios directos, concretos y tangibles como por ejemplo los económicos, desde ya; no más pensar en el valor de las 3,200 patentes antes mencionadas y rápidamente puede hacer un cálculo del retorno de la inversión que hubo. Ahora lo interesante es ver los beneficios indirectos como lo son la retención de talentos y el desarrollo de sus empleados.

¿Necesita neutralizar la competencia?; ¿Necesita desarrollar productos o soluciones que sorprendan a un mercado cada vez más demandante? Las respuesta a ambas preguntas las tiene Ud, las formas y las herramientas están en manos de sus empleados, recuerde algo, en sus mejores empleados, aquellos que son apetecibles para el mercado laboral, aquellos que son tentados por otras compañías, aquellos que dan este extra tan requerido y valorado en estos días, es a esos empleado a quienes hay que retener, ellos son los que van a poder poner al servicio de la empresa las formas y herramientas antes mencionadas para hacer frente a las demandas.

¿Pensó que la innovación, la retención de talentos y el espíritu emprendedor eran tan sólo conceptos abstractos o de moda? Ford, entre otras tantas empresas, los están convirtiendo en realidad, en diferenciación y en rentabilidad. No es tan difícil, relájese, como todo en la vida tiene su sistema, lo importante es conocerlo y querer aplicarlo, la gran suerte es que hoy en día no hay que hacer el camino desde cero, ya hay herramientas y sistemas de trabajo que permiten implementar procesos de innovación en cualquier empresa de cualquier industria.

El mayor desafío es superar sus propios temores e implementarlo.

De Usted depende.

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